135 | LECTURAS | 18 de agosto de 2004

Foto de Carlos SchlaenConversación Abierta con Carlos Schlaen
Invitado especial del foro de Imaginaria y EducaRed

Entre el 4 y el 13 de agosto de 2004, Carlos Schlaen fue nuestro invitado especial.

El diálogo con los participantes giró alrededor del trabajo del escritor-dibujante, de sus autores e ilustradores preferidos, de los mecanismos de la creación, de las relaciones entre historia y ficción, y del vínculo con las editoriales.

Aquí presentamos una parte de lo ocurrido durante esos diez días. La versión completa se encuentra en la sección correspondiente del foro, que lo invitamos a visitar. Hemos corregido errores de tipeo y aclarado algunas frases, respetando siempre el sentido de los mensajes originales. Hay varias secciones:

 


Presentación

Carlos Schlaen nació en la ciudad de Santa Fe en 1946 y se mudó a Buenos Aires en 1970, donde reside desde entonces.

Es autor de dos libros de ficción histórica: Ulrico, la historia secreta de la Conquista y Orllie, la viva imagen del rey de la Patagonia, y de varias novelas policiales y de aventuras para jóvenes, como La maldición del virrey, Un medallón para Osiris, El escorpión de Osiris y la reina de la televisión, El caso del cantante de rock, El caso del videojuego, La espada del Adelantado (continuación de La maldición del virrey),  y El caso de la modelo y los lentes de Elvis. Esta última obtuvo el primer premio de narrativa en el certamen Premio Fantasía de 1999.

Como dibujante ha ilustrado todos sus libros y otros, entre los que se destacan los trece tomos de Una Historia Argentina.

Carlos Schlaen tiene su propia página web que incluye los resúmenes argumentales de sus libros, el anuncio de sus próximas publicaciones y una reseña autobiográfica. La dirección es: http://www.schlaen.com.ar/

También pueden leerse estos artículos relacionados en el sitio de Imaginaria:

 

¡Bienvenido al foro, Carlos!


Sofia

Bienvenido, Carlos, muy interesante tu sitio... Será cuestión de empezar a enterarme un poco sobre vos y gracias a la reseña de Imaginaria podré hacerlo. ¿Cómo es eso de escribir e ilustrar? ¿Las tapas de tus libros también están ilustradas por vos?


Andrés 1530

 Hola Carlos, pregunta: ¿la mecánica de escritura de una novela de "caso policial" es escribirla "de atrás para adelante"? ¿O no hay un método?


Carlos Schlaen

Andrés. Para mí siempre fue escribir y dibujar de modo que no conozco otra manera. Lo que fue cambiando con el tiempo es el peso de cada una de las formas. En mis primeros dos libros, escribir fue un pretexto para dibujar. Ahora es a la inversa. 

Y sí. A las tapas también las ilustro yo.

No estoy muy seguro de que haya una mecánica para escribir policiales, pero sí, el final hay que tenerlo bastante claro de entrada.


Sofia

Yo conozco a una escritora de literatura infantil que dibuja y dibuja y así le van surgiendo las historias, por eso odia la computadora. O más bien, no entiende para qué sirve. El lápiz es lo que más le resulta. ¿Es tu caso? Quiero decir, vas delineando personajes y ellos te van dictando la historia o pensás una buena historia y después te imaginás a los personajes...


Gracie

Hola Carlos,

Me gustaría saber cuáles son tus escritores/as preferidos/as dentro del género policial y por qué te gustan. ¿Preferís el policial clásico, la novela negra...?


Carlos Schlaen

Sofía, en cuanto a tu pregunta. Todo es un proceso bastante espontáneo. Hay una historia básica que va creciendo. Los personajes no tienen rostro hasta que los dibujo. Es decir, un rostro definido; si usan el pelo largo, raya al medio, etc. Lo mismo que me pasa cuando leo una novela. Hay una imagen vaga, aproximada, pero nunca precisa. El dibujo está bastante disociado de mi escritura. Eso viene después y es como tomarse unas vacaciones. Las lapiceras, el papel, la radio y el dibujo. Y, a diferencia de la escritora que conocés, para mí la computadora es un instrumento formidable. No imprescindible pero formidable, que me simplifica mucho las cosas.

Hola Graciela, mis escritores preferidos fueron cambiando con el tiempo. De pibe me gustaban mucho los ingleses. Agatha Christie, Connan Doyle, pero al crecer me atrapó la novela negra. Aunque disfruto mucho leyendo a diferentes autores, a la hora de los preferidos, no soy demasiado original. Para mí Hammet y Chandler siguen siendo los mejores.


starosta

Hola, Carlos. 3 preguntas en 1

¿La Historia es una excusa para desarrollar una ficción?

¿Te gusta investigar, y de pronto encontrás una veta para seguir con la ficción?

¿O ubicás tus ficciones en tiempo y espacio y luego hacés las investigaciones del caso?


Carlos Schlaen

Hola starosta:

Interesante tu pregunta acerca de la Historia. Nunca lo había pensado. Tal vez, mi caso sea al revés. La ficción como pretexto para jugar con la Historia en una especie de máquina del tiempo propia. A propósito, acabo de terminar una novela cuya intriga se remonta al antiguo Egipto. Originalmente, esa situación aparecía mencionada desde el presente, pero en cierto momento se me ocurrió desarrollar la trama en dos tiempos. Ya lo había hecho con otra novela, pero en este caso fue fantástico. De repente me encontré metido a imaginar cómo sería estar allí, junto al Nilo hace 3500 años. No sé qué pensarán los lectores, pero lo cierto es que yo me divertí muchísimo. Y, eso, ya es bastante.

En cuanto al orden de los factores, hasta ahora la investigación siempre fue después que la idea.


Sofia

Van dos preguntas más ¿para cuándo la novela que escribiste y dónde la vas a publicar? y ¿además de policiales escribís ficciones sobre la historia?


Carlos Schlaen

La novela se llama "La sombra de Osiris", la publica Alfaguara y estará en las buenas librerías en setiembre u octubre. Por ahora sólo escribo policiales. La ficción histórica mucho no me gusta. En realidad me gusta bastante poco. Por eso escribí y dibujé dos libros humorísticos acerca del género. Fueron los dos primeros y están agotados. Uno sobre Ulrico Schmidl y la conquista, y el otro sobre el rey de la Patagonia.


starosta

Con respecto a la historia, usamos tu máquina del tiempo en sincro con el foro y nos trasladamos aquí cerca, a otro tema.

Ahora pensaba cómo se sitúa un escritor de novelas policiales frente a su lector. Está claro que, en primer lugar se establece un desafío: el "razonamiento convencional" de ese hipotético lector debe ser sorprendido, superado, de forma tal de conseguir darle una vuelta más al asunto que en la superficie parece obvio.

Ya que esto es una hipótesis, me gustaría saber cómo vivís la construcción de estos casos.


Carlos Schlaen

starosta, cuando escribo no pienso demasiado en el lector. Tampoco me planteo una estrategia para evitar el razonamiento convencional. Supongo que la tengo incorporada o, tal vez, lo que tengo incorporado es el secreto que me confió hace mucho tiempo un amigo que escribe historietas. Dijo que el último cuadrito de la página debe dejarte con ganas de dar vuelta la hoja y leer la siguiente.


starosta

Bueno, debo decir que en el caso de tus "casos" la estrategia da resultado.

Ahora, si me querés contar, me pregunto:

En tus "casos"  (del cantante de rock- del videojuego- de la modelo), parecería que tus historias se originan a partir de una temática netamente actual, juvenil.

No te pregunto por qué, ahora.

Sólo quiero saber a qué viene el Citroen de Nico, o el flan con dulce de leche, íconos retro si los hay (y hasta incomprensibles al fin para los potenciales lectores, no padre, obvio)

Quise decir: para los potenciales lectores (juveniles).

No para padres (obvio).


Carlos Schlaen

En realidad, todo eso es para mí. En la construcción de ese personaje, hay muchas cosas mías, de mis hijos, de amigos. Nada de eso fue deliberado. Tiene que ver con esa parte del proceso, de la que te hablaba antes, en la que no pienso en el lector. Por ejemplo, en el último caso, hay un personaje que se llama Ramón Chandler. Obviamente no espero que ningún lector lo descubra, pero está y me divertí mucho con él. Lo otro, el tema acerca del cual giran esas historias, en cambio, sí. El rock, el video juego, etc.


starosta

Me imaginaba algo así (en realidad mi pregunta no era tan "analíticamente disectiva" como fue).

Lo que quise decir es que, leyendo los "casos" con mi hija, disfrutamos ambos.

Mencionabas por ahí la receta de un amigo que hace historietas.

¿Vos escribís y dibujás tus historias, nunca una historieta?


Carlos Schlaen

Hubo un proyecto para una historieta, pero quedó en la nada. En realidad es un trabajo muy demandante por la cantidad de dibujos y yo soy medio haragán.

¿Qué edad tiene tu hija?


starosta

Disfrutamos los casos con Violeta, mi hija de 7.

(Pero le robamos los libros a Julia, mi hija de 16, que los tenía en su biblio.)

Te preguntaba por la historieta no para deschavar tu lado flaco, sino porque me parecía que dabas el perfil justo, además de escribir, como dijo tu amigo, pensando en el cuadrito siguiente.


Carlos Schlaen

Es cierto lo del perfil. El problema es el dibujo. Está lo que te decía antes acerca de la haraganería y también está el tiempo. Cuando terminás una novela, ya está. En cambio, cuando terminás un guión, recién empieza la etapa de los dibujos que, en mi caso, es mucho más lenta y larga. Y no sé si tengo ganas de seguir pegado a una historia tanto tiempo. En realidad, sí se.


starosta

Carlos, ¿leés literatura infantil-juvenil?


Carlos Schlaen

No, ya no la leo. Mi hijo menor anda por los 20, así que sólo la escribo.


starosta

Hay otros como vos que tienen hijos de 20, (y si uno se pusiera a aventurar, tal vez menos), que escriben algo que otros aun más menores-casi niños digamos- leen, (y que así, entre nosotros, llamamos literatura infantil y juvenil, como para saber de que hablamos, ¿no?)

Al menos contame con qué cargaste la biblioteca de tus hijos.

¿Te parece justo?


Carlos Schlaen

Con el mayor la cosa no fue sencilla. No le gustaba la lectura. Promediando el secundario, se me ocurrió tentarlo con un policial. Le compré uno de Chandler, "Adiós muñeca", creo. No te diré que fue automático, pero hoy el tipo lee mucho más que yo. En cuanto al menor, todo fue más sencillo. Fue más o menos cuando yo empecé a publicar en "El Quirquincho" así que no me faltaba material. No recuerdo bien los títulos, pero había mucho de Graciela Montes, Graciela Cabal, Mariño, Birmajer. Hoy, igual que el otro, es un buen lector. 


Sofía

¿Y cómo fueron tus comienzos como escritor? ¿Recorriste editoriales con tus originales, rogando que alguien te los leyera o te presentaste a algún concurso o...?


Carlos Schlaen

Tuve suerte. Muchísima suerte. Mi primer libro es muy dibujado. Como se trata de una especie de parodia de los primeros libros impresos, tiene dibujos, guardas, iniciales y, hasta el texto escrito a mano. Entonces yo trabajaba en una oficina y llevaba allí algunas páginas para fotocopiarlas y ver cómo quedarían a tamaño de publicación. Un compañero me pidió una de esas copias y, por las suyas, se la mostró a Graciela Montes. Una buena e inolvidable mañana ella me llamó por teléfono y me dijo que era editora. A mí me costó creerlo porque ese es el sueño de un escritor primerizo. El resto fue increíblemente sencillo. Le gustó, lo publicó y así empezó todo. 


Sofia

¿Dónde lo publicaste? ¿En el Quirquincho? ¿Cuál fue el primer libro tuyo? Tu experiencia veo que fue realmente buena... ¿y después te resultó fácil seguir publicando... y escribiendo?


Carlos Schlaen

El primero es "Ulrico, la historia secreta de la conquista". Fue con el Quirquincho con quienes publiqué tres libros más. Al cabo de unos años hubo muchas dificultades contractuales con ellos y me pasé a Alfaguara. Hasta ahora no tuve dificultades para publicar, pero cada libro es un examen. En cuanto a escribir, bueno, puede ser muchas cosas, pero, para mí, te lo aseguro, nunca fue fácil.


Andrés 1530

Hola Carlos, ¿a qué te referís con que "cada libro es un examen" (entiendo que un examen siempre te lo toman "otros")?, ¿ quiénes serían esos "otros" y cuáles serían las "asignaturas"? 


Carlos Schlaen

Me refiero a los editores. El hecho de que hayas publicado no garantiza que volverán a hacerlo. Si el libro no les gusta, no lo publican.


Sofia

¿Y te corrigen mucho? ¿O respetan a los escritores? Contanos cómo es esa relación (sin nombrar, obvio, porque querrás seguir publicando, ¿no?)


Carlos Schlaen

Te corrigen. La mayoría de las veces te tiran la gramática española por la cabeza... y tienen razón. A veces, sin embargo, no les doy bola. Sobre todo en los diálogos; el lenguaje coloquial no lee manuales de gramática. Otras veces se arriesgan con alguna sugerencia de redacción. Y en un caso, al menos conmigo, con la estructura. Confieso que no me gustó nada y que estuve un par de días rumiando mi bronca. Después lo leí y era cierto. Había un par de páginas de más.


Sofia

Sí, supongo que a nadie le gusta que le toquen lo que escribió... aun cuando sabe que es para mejorar el texto. Serás un obsesivo, Carlos, pero de alguna manera los escritores lo son y creen que nunca una obra está verdaderamente terminada. 


Carlos Schlaen

En efecto, Sofía. Usted me entiende.

Un abrazo y hasta la vista.


Historia y ficción

Gracie

Hola Carlos,

Me resulta muy interesante este tema de las ficciones históricas. Vos escribiste un par de libros sobre Ulrico (la historia secreta de la conquista) y sobre el delirante Orllie, el "rey de la Patagonia". Me gustaría saber cómo investigaste al respecto y, sobre todo, cómo procesaste todo el material para convertirlo en ficción. Además, supongo que en esta nueva novela sobre el antiguo Egipto estás haciendo un proceso de "digestión" similar. ¿Cómo se empalma la invención con la historia? ¿O es que el relato de la historia también es una invención?


Carlos Schlaen

Hubo mucha investigación. Desordenada y sin método, como corresponde, sólo que tuve suerte. Una noche, en una reunión muy aburrida, tuve el privilegio de conocer a Gregorio Weinberg y le hablé de mi proyecto de Ulrico. Él, seguramente también aburrido, me escuchó con infinita paciencia y ahí, sobre el pucho, me largó un par de nombres que fueron el eje la información bibiliográfica que usé. En ambos casos, la Historia escrita fue fundamental ya que fue el entramado de lo que iba a inventar. Pero como, además, son libros con muchos dibujos, también hubo búsqueda de imágenes y ése es el proceso que me resultó más apasionante. Normalmente uno (al menos yo) observa un cuadro en general. Que la iluminación, el encuadre, el rostro de uno u otro personaje, etc. En estos casos, en cambio, me metí literalmente en cada uno de ellos, para espiar sin la menor vergüenza sus detalles más íntimos. Los peinados, los zapatos, las camisas, los utensilios, en fin, todo lo que necesitaba para recrear una situación del siglo XVI o XIX en el caso de Orllie.

Sí, es muy probable que buena parte de la Historia sea una invención o la suma de muchas invenciones en cuyo caso, modestamente, yo contribuí con una más. La más verdadera de ellas. Te lo aseguro.


starosta

La investigación me parece que, más de una vez, tiene que ver con la "suerte". Un libro insospechado que se encuentra donde no debería haber estado, una intuición, un personaje desconocido que -de buenas a primeras- nos pone la punta del ovillo entre los dedos, una alteración de las rutinas que nos enfrenta con "otra" visión de lo que hasta ayer era "lo mismo de siempre", un cajón olvidado, un baúl.

La novela policial se me asemeja a un mecanismo de relojería donde cada engranaje está puesto en función de los restantes, y debe girar sólo en en el momento previsto.

Sin embargo, la suerte, la intuición, lo imprevisto siempre parecen aportar el indispensable "bonus" de sorpresa que, de surtir efecto, ilumina esas historias.

¿Hay que creer en esa "suerte"? 


Carlos Schlaen

Por supuesto. Y cuando sucede es maravilloso. Pero el 99% es laburo.


starosta

Sí, sí. No quería desvirtuar el laburo.

Me refería al 1% inusitado. De últimas, un investigador sigue pistas.

Hasta pistas falsas hasta sus últimas consecuencias.

¿Y cuánto por ciento del laburo significa eso?


Carlos Schlaen

En realidad no lo sé. Soy poco metódico y me dejo llevar por lo que voy encontrando. Por otra parte lo mío es la ficción, así que la investigación es sólo por necesidad. 


starosta

Osiris por un par de cuentos, el viaje a Egipto para la novela, no me vas a decir que tenés una Cleopatra en tu desván, ¿no?

Oia, qué lindo título para un cuento... Y si vos tuvieras ese título, ¿qué harías?


Carlos Schlaen

No sé. Yo empiezo al revés. A diferencia de muchos escritores, los títulos nunca me inspiran ni una consonante. En realidad me cuestan bastante. Muchas veces el libro está en proceso de revisión en la editorial y el título no se me ocurre. 


Sofia

¿Y la editorial puede sugerirte un título?


Carlos Schlaen

Supongo que sí. De hecho, mi primera novela policial no tenía título y había que publicarla. Tenía una lista, pero ninguno me gustaba. Al fin me jugué por uno de ellos "La ropa sucia se lava en casa" o algo así. A la editora del Quirquincho, que en ese momento era Adela Basch, mucho no le gustó y me sugirió "El caso del cantante de rock". Estuve de acuerdo y así salió.


Sofia

En realidad, a veces el título "prende" en la gente y hasta decide una compra. Otras no, porque vas directo a buscar algo de determinado autor...

El título que eligió Adela Basch es, ciertamente más atractivo, ¿no? (sin desmerecer lo digo). Pero es verdad que el título de una novela es todo un tema.


Carlos Schlaen

Sin desmerecer, lo admito. Por cierto que es todo un tema y, en mi caso, un dolor de cabeza.


Ilustrador y escritor        

Gracie

Hola Carlos,

No hay demasiados antecedentes de escritores que sean dibujantes o viceversa. En esta parte del foro que te convoca, me gustaría saber de dónde vienen tus influencias o gustos "dibujísticos". Y nunca sé, en estas cuestiones si decir dibujante, ilustrador o artista plástico...


Carlos Schlaen

Ilustrador no me entusiasma y artista plástico me parece algo ampuloso, artificial (¿será por el plástico?) Dibujante, en cambio, me cae bien. Eso es lo que hago. Dibujar. Desde el principio, porque, en el comienzo, fue el dibujo. Siempre me gustó y las influencias deben haber sido muchas. De pibe miraba las revistas antes de saber leer: el Pato Donald y Billiken, que llegaban a casa todas las semanas y más tarde Patoruzú y el Rico Tipo que aparecieron en mi horizonte junto con la historieta (El Tony, Fantasía, Misterix, Hora Cero, Frontera). A todas ésts no se las compraba. Supongo que los viejos pensaban que eran poco adecuadas para mí. Era duro. había que juntar varios Billiken para conseguir un Tony. Todos esos dibujantes, inevitablemente, dejaron huellas. Pero el que definió la cosa fue Quino. Fue por Mafalda que empecé a dibujar en serio. Tanto que al principio todos me decían que mis chistes se parecían a los de Quino. Eso me preocupaba porque no sabía cómo sacármelo de encima. Sencillamente no concebía la resolución de una cara o una sonrisa de otra manera que la de él. Hasta que un día, Amengual, un humorista que jugaba en 1a., me dijo: "Tranquilo, todos empezamos copiando. Ya vas a ver que tu estilo va a aparecer solito". Y así fue, en el momento menos pensado me di cuenta que Quino había desaparecido de mis dibujos. Y que se había ido en silencio, discretamente, como sólo lo hacen los grandes.


Gracie

Realmente, me parece que Amengual tuvo razón porque tu estilo no se parece en nada al de Quino (por lo menos, el estilo que yo conozco en tus dibujos). Pero se me ocurre que, como dibujante, debés tener algunos referentes preferidos. ¿Cuáles son?


Carlos Schlaen

No sé. La mayoría son los que publicaban sus trabajos en esas revistas que te mencioné. Osky, Calé, Breccia, Pratt, por mencionar los que más recuerdo. Después, claro, Uderzo, Hergé, Moebius, que me llegaron por mis hijos. En fin.


starosta

Carlos: hablando de influencias. Te presento un caso: el tipo tiene su estilo trabajado a través de los años. Cualquiera puede identificar entre 10 dibujos el del tipo en cuestión.

Ahora, resulta que un buen día, el tipo, que no vive en un subte, o sí pero tiene hijos, tele, cable, satélite, ve la obra de otro dibujante, (quién sabe quién es ni de dónde). Y lo fascina, lo cautiva, lo da vuelta, no una sino dos o tres veces por lo menos.

Y, en ese instante, desea incorporar esa técnica o ese trazo que lo cautivó del otro dibujo. En realidad, desea ser él y que el otro sea cenizas, polvillo.

¿Pensás que el tipo puede cambiar su estilo? ¿Que se reprime y sigue con el suyo? ¿Que trata de matar al otro dibujante con un plumín?


Carlos Schlaen

Me planteás un dilema muy personal. A mí me gusta la búsqueda de mi propio estilo que, por cierto, puede cambiar. De eso se trata una búsqueda. De no llegar nunca... Aunque, claro... lo del plumín simplificaría las cosas... En fin. Pero debería ser muy limpio. Sin dejar huellas.


¡Hora de cerrar!

Gracie

"Tempus fugit", como dijo alguien (probablemente en latín) y lamentablemente llegó la hora de cerrar este foro.

Le agradecemos muchísimo a Carlos Schlaen su disponibilidad y buena onda para contestar nuestras preguntas e inquietudes foristas. Sinceramente, espero que él también se haya sentido bien entre nosotros y que guarde un buen recuerdo.

Gracias también a los/as foristas por el interés y el entusiasmo con que han participado, como siempre.

Este foro seguirá recibiendo mensajes hasta el lunes a la mañana, para que quien lo desee tenga tiempo de enviar su mensaje de despedida. Luego lo cerraremos, de manera que no será posible dejar mensajes nuevos (¡pero sí se podrá leer!)

Y recuerden que pueden continuar la charla en nuestro bar de Imaginaria...


Carlos Schlaen

Gracias, Graciela, por el convite y a los foristas, gracias por su participación. Ahora no sólo podré decir qué es un foro, sino que, además, intervine en uno.

Un abrazo a todos.

Carlos


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